15 El valor de la vida

Mateo 5:21-24

21»Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No matarás”, y cualquiera que mate será culpable de juicio. 
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga “Necio” a su hermano, será culpable ante el Concilio; y cualquiera que le diga “Fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego.
23»Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 
24 deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda.  


El dador de la vida


Según el diccionario de la Lengua española, el homicidio es la muerte causada a una persona por otra; y matar es quitar la vida a un ser vivo.
En esencia parecen significados bastante sencillos, y lo son; pero en la realidad cada país del mundo tiene diferentes leyes que definen el homicidio y el asesinato de una manera distinta. 

Para Jesús, matar a una persona no es quitarle la vida, sino enojarse o insultar a la persona; para Dios cualquier tipo de violencia es matar a tu prójimo. Dios es el sustentador de la vida.

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente” Génesis 2:7
Jehova Dios
Creador

Sin en aliento de vida que Dios nos dio al nacer y que mantiene dentro de nosotros cada día tú y yo seriamos solamente polvo; por este motivo, la vida del ser humano es tan valiosa para Dios. 

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Juan 10:10
Jesús
Hijo de Dios

Que contraste tan grande tienen las enseñanzas de Jesús con la realidad en la que vivimos hoy. 
Según el último reporte de homicidios de la ONU, en el año 2018 se reportaron 441,163 homicidios intencionales a nivel mundial.

Vivimos en una sociedad que poco a poco ha perdido el valor de la vida, cada día son más comunes las historias de personas que pierden su vida en robos, homicidios o suicidios y la lista puede no tener fin. 

Jesús quiso enseñarle a sus discípulos acerca del valor de la vida; la vida de los seres humanos es tan valiosa que el mismo Dios creador del cielo y la tierra vino a salvar a todos lo que quisiesen creer en Él.

En el afán de del día a día, se nos olvida que Jesús es el dador de la vida. Cada respiración que  podemos dar se la debemos a Él, cada día deberíamos estar agradecidos con Dios por el don de la vida. 
No olvides que para Jesús es muy importante la manera como tratas a los demás, recuerda que para Dios tú tienes el mismo valor que tu prójimo. 

Hoy quiero invitarte a meditar en el valor de la vida y la forma como te relacionas con los que te rodean; ningún ser humano tiene la autoridad de ofender o tratar mal a otra persona.
Todos somos iguales, no importa el género, raza o condición social todos tenemos el mismo valor ante Dios. 

También recuerda que un buen cristiano es capaz de perdonar y pedir perdón. Si tienes algo algún pleito con alguien hazle caso al Señor Jesús, ve y reconcíliate, pídele a Dios en oración que te ayude a mejorar cada tus relaciones personales; trata a tu prójimo como lo haría Jesús. 

Sé siempre agradecido con Dios por la vida que te ha dado. No olvides que Jesús vino a traernos vida, y a que la tengamos en abundancia.  

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