Jesús explicó, que los verdaderos hijos de Dios son los que hacen la voluntad del Padre y no solo los que dicen seguirlo.

32 Los verdaderos hijos de Dios


Marcos 3: 20-25



20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aún podían comer pan.
21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.
22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.
23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?
24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.
25 Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.

Marcos 3: 31-35

31 Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo. 
32 Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo:
—Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan. 
33 Él les respondió diciendo:
—¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo:
—Aquí están mi madre y mis hermanos, 
35 porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Los verdaderos hijos de Dios



Después de todas las cosas que había hecho Jesús en el inicio de su ministerio, es impresionante ver cuántas personas estaban en contra de sus enseñanzas y milagros. 

Aun sus familiares no creían, ellos pensaban que Jesús estaba loco. Para ellos era imposible pensar que el hermano e hijo con quien habían vivido por tantos años hiciera todas esas cosas.

El estilo de vida que llevaba Jesús les parecía una locura, habían escuchado que pasaba noches enteras orando, que durante el día estaba rodeado de multitudes y que no tomaba siquiera tiempo para comer o descansar. Sus familiares estaban convencidos de que Jesús había perdido la razón.

Los hermanos de Jesús llegaron a la conclusión de que debían obligarlo a dejar de trabajar, e indujeron a María a unirse con ellos, pensando que por amor a ella podrían persuadirlo a ser más prudente.

Para meditar

Jesús explicó, que los verdaderos hijos de Dios son los que hacen la voluntad del Padre y no solo los que dicen seguirlo.

Hijos de Dios por nacimiento


Pero sus familiares no eran los únicos en dudar de Jesús. Los escribas que habían llegado a su casa desde Jerusalén habían viajado cerca de 170 km para llegar a la casa de Jesús.
Durante algo más de día y medio habían estado viajando en grupo para conocer al hombre del cual todo el pueblo estaba hablando. 

Los escribas eran hombres que copiaban la ley y otros libros de las Escrituras. Eran hábiles para interpretar la Biblia y se consideraban a sí mismos verdaderos hijos de Dios

En los tiempos de Jesús, la única manera de reproducir las escrituras era copiándolas letra por letra de manera fiel para evitar errores, esta labor la hacían los escribas. 

En el camino a la casa de Jesús estos hombres iban ansiosos de saber si aquel a quien el pueblo llamaba el mesías cumplía sus expectativas. Como escribas, habían copiado cientos de textos bíblicos y se creían con la autoridad de decidir si algo venía de Dios o no. 

No eran los verdaderos hijos


Juan el Bautista ya los había llamado hipócritas meses antes, y algunos de ellos ya habían visto a Jesús, pero querían confrontarlo y exigirle alguna prueba de que Él viniese de Dios. 

Muchas personas hoy en día cometen el mismo error que cometieron la familia de Jesús y los escribas. Algunos creen que Dios debe acomodarse a nuestras expectativas, o que debemos entender a plenitud cada aspecto de la vida de Jesús antes de seguirlo. 

Los que piensan de esta manera se olvidan que los seres humanos tenemos una comprensión limitada de todas las cosas. Ya Jesús le había dicho a Nicodemo: “si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?.”

Dicho de otra manera hay personas que no entienden las leyes de la química, la física o la matemática; pero creen que pueden comprender a plenitud todo acerca de Dios en un instante.

Dios es infinito, no podemos colocar toda la comprensión de Dios en nuestras mentes. Seria como intentar colocar toda el agua del mar en un vaso de agua.  La única Manera como podemos acercarnos a Dios es siguiendo el ejemplo de Jesús. 

El corazón de los escribas estaba tan cerrado en sus propias expectativas y creencias falsas que aun cuando vieron a Jesús hacer milagros no creyeron en Él. 

Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló.
Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

Vive tu fe


En su incredulidad, los escribas fueron capaces de acusar a Jesús de pertenecer a Satanás. De esta manera, demostraron que no eran verdaderos hijos de Dios.
Ellos mismos al ver que perdían todas las esperanzas de ridiculizar a Jesús le mostraron a su madre y  a sus hermanos con la esperanza de que al verlos dejara de predicar y dijese que no era el mesías.

Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo:
Aquí están mi madre y mis hermanos, 
porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Estas palabras deberían llenarnos de alegría. Jesús sabía que muchas personas no creían en Él como sucede hoy en día. Pero nos hace una invitación abierta a todos, si crees y haces la voluntad de Dios serás llamado un verdadero hijo de Dios y hermano de Jesús. 

Así que ten siempre presente este llamado de Jesús; para hacer parte de su familia solo debes hacer la voluntad de Dios es tu vida. 

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