Jesus dijo, Sobre esta roca edificaré mi iglesia

58 Sobre esta roca edificaré mi iglesia

Mateo 16:13-20



13 Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo:
—¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
14 Ellos dijeron:
—Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas.
15 Él les preguntó:
—Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo:
—Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
17 Entonces le respondió Jesús:
—Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 
18 Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no la dominarán. 
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos. 
20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijeran que él era Jesús, el Cristo.

Sobre esta roca edificaré mi iglesia



Después de todo lo que los discípulos habían vivido con Jesús, era de esperarse que su relación con Él fuera diferente a la que tenían las demás personas. Habían sido elegidos directamente por Jesús, con el objetivo de ser sus ministros en el evangelio y habían vivido con Él innumerables experiencias.

Así que podemos afirmar sin lugar a dudas, que si había un grupo capaz de saber quien era Jesús, eran los apóstoles. (Ver episodio #31 Los doce amigos)

La única manera en que podemos conocer a alguien verdaderamente es teniendo una relación intima con esa persona. Y eso es lo que Jesús esperaba de sus discípulos. 
Nuestro señor esperaba que después de todo que habían vivido, pudiesen tener una fe más fuerte en Él, que les ayudara a superar las dificultades que enfrentarían en el futuro. 

Esto mismo debemos hacer nosotros todos los días. Nuestra relación con Jesús no puede estar basada en lo que los demás dicen de Él, o en las experiencias e historias que otros han vivido. Nosotros mismos, por medio de una relación con Jesús deberíamos tener ya una idea clara de quien es Jesús verdaderamente. 

Para Meditar

Jesús es la roca principal y el fundamento de la iglesia. Pero también desea ser el fundamento en nuestras vidas.

¿Quién dice la gente que soy yo?


Si hacemos esto, será mucho más fácil para nosotros afrontar las dificultades del día a día. Cuando sabemos que Jesús ya nos ha ayudado en el pasado, tendremos también la seguridad de que siempre contaremos con su ayuda y su poder en nuestras vidas

Jesús les ejemplificó esto a sus discípulos comparando como la gente del común lo veían a Él y que opinión tenían ellos.

18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?
19 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

El pueblo reconocía que Jesús era diferente, que no era solo un maestro común, sino que su palabra y su poder tenían autoridad y que quizás era algún profeta que había resucitado. 

Pero reconocer que Jesús era diferente y que tenía conocimiento y un poder que venía de Dios no significa que tuviesen fe en Él. Como hemos estudiado antes, Jesús acusaba constantemente a los dirigentes y al pueblo en general por su falta de fe. 

Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?


El objetivo de Jesús, no era solo conocer que pensaba la gente, Él lo sabía. Y también sabia lo que pensaban sus discípulos, pero Jesús quería que ellos meditasen en quien era Él verdaderamente.

Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Anteriormente, Jesús ya había explicado que solo por medio del Padre se puede llegar a Él, así que esta afirmación de Pedro, no provenía de él mismo. Era el Padre quien estaba colocando en su mente la verdad de que Jesús no es un maestro cualquiera o un profeta resucitado, sino el Hijo del Dios viviente. 

La roca es Jesús


Cuando Jesús le dijo a Pedro, sobre esta roca edificaré mi iglesia, no se estaba refiriendo a Pedro. Se está refiriendo a la verdad que Dios le acababa de revelar, que Jesús es el hijo de Dios.

Millones de personas hoy en día creen erróneamente que Pedro es el fundamento de la iglesia cristiana, cuando la roca sobre la que está edificada la iglesia es Jesús. Por algo nos llamamos cristianos. Por que somos seguidores de Cristo y no de Pedro.
Es más, el mismo Pedro después de la resurrección de Jesús, le testifico a los sacerdotes y líderes judíos que Jesús es la roca y no él.

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:
Gobernantes del pueblo y ancianos de Israel:
11 Este Jesús es la piedra rechazada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Vive tu fe


Notemos que Pedro al hablar sobre Jesús, habla guiado por el Espíritu Santo; así que tenemos al Padre, al Espíritu Santo, a Pedro y a Jesús diciendo que la roca sobre la cual está edificada la Iglesia es Jesús. 

Hoy quiero invitarte a que respondas a la pregunta que Jesús le hizo a los apóstoles. ¿Quién es Jesús para ti? Un maestro, un profeta, un charlatán, ¿o el Hijo de Dios?.
Su palabra nos enseña que Él es la roca y Nuestro Dios desea que entendamos que su Iglesia está edificada en Jesús. 

Así que fortalece tu relación con Él, si no has orado el día de hoy, saca un momento para hacerlo. Crea el hábito todos los días de tener un momento especial con Jesús.
No olvides que no hay otro nombre bajo el cielo en el cual podamos ser salvos, sino únicamente en Jesús.

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