14 La luz del mundo

Mateo 5:13-16

13»Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
La luz del mundo
14»Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa. 
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Una vida que impacte

Para Jesús la vida cristiana debe impactar a los demás, cuando conocemos de Jesús debemos compartir nuestra experiencia con otros.
Dios nos ha dado por medio de Jesús el perdón de nuestros pecados, el gozo de la salvación y el poder comenzar una vida nueva dirigida por Él.

Sería egoísta de nuestra parte no compartir lo que Dios nos ha dado de manera gratuita, y más cuando vivimos en una sociedad que cada día se cae a pedazos.
Con tanta desigualdad, inseguridad y violencia, el único que puede cambiar y mejorar la condición de muchas personas es Dios.

Lo que termina ocurriendo cuando compartes tu fe es que tu mismo creces espiritualmente, te llenas de gozo y si inviertes algo material para darlo a los demás Dios te lo va a multiplicar.
Por el contrario si no compartes tu fe tu vida espiritual se apagará y no tendrás ningún impacto en la vida de los demás.

Jesús compara nuestra vida cristiana con la sal y la luz. La sal fue tan importante en la antigüedad que en algunas épocas fue usada por el imperio romano como remuneración para los soldados. Por eso el término usado para pagarle a un empleado es salario.

Por generaciones la sal ha sido usada como condimento para dar sabor a las comidas y como conservante para carnes y pescados. Te imaginas tener usa sal que no cumpla con su objetivo, que no tenga sabor y no conserve las comidas, como dijo Jesús, no sirve más para nada.

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Jesús
Creador | Hijo de Dios

La otra comparación que usa Jesús es la luz. La luz no se puede esconder, cuando enciendes una luz en un sitio oscuro, la luz llenara el lugar por completo. La única manera de esconder la luz es taparla o apagarla.
El objetivo de nuestra vida cristiana debe ser impactar positivamente la vida de los demás. Jesús dice, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos.

Jesús nos llama todos los días a ser la sal de esta tierra, y la luz del mundo; de seguro conoces a muchas personas que están pasando por dificultades emocionales y físicas hoy. Te invito a que seas Luz para esas personas.


Ora al Señor con fe para que te muestre como impactar la vida de los demás; comparte con otros las bendiciones que Dios te ha dado, no lo hagas para que los demás te vean, hazlo para agradecerle a Dios y ejercitar tu fe.
Recuerda que cuando compartes tu fe con los demás estás cumpliendo un propósito de Dios es tu vida.

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