El séptimo día es el día de descanso

El día de descanso

En un mundo lleno de tanto estrés e impulsado por el trabajo y la productividad, el día de descanso creado por Dios debe ser para nosotros lo que nuestro Señor planeó desde un principio. Un día de comunión con Dios, nuestra familia y descanso para la naturaleza.

En esta lección estudiaremos que enseña la Biblia sobre cuál es el día de descanso santificado por Dios para la adoración; cuando comienza, como guardarlo, y su importancia para el pueblo de Dios

Antes de comenzar este estudio, quiero invitarte a que ores al Padre para recibir de su parte sabiduría al estudiar Su palabra.

Cuando Jesús dijo que el sábado fue hecho para el hombre, la palabra “hombre” significa toda “la humanidad”, es decir, para toda la gente, en todos los tiempos, en todo lugar.

El día de descanso y de reposo fue establecido por Dios mismo al cierre de la semana de la creación.

Tres veces en el capítulo 2 de Génesis, Dios nos dice que él estableció el día de descanso en el séptimo día de la semana de la creación. Además lo “santificó”, que significa “lo apartó para un uso santo”.

Dios creó el sábado como un período de tiempo de 24 horas, porque tiempo es lo que se necesita para desarrollar una relación de amor con Jesús. El diablo quiere mantenernos muy ocupados trabajando para que no pensemos en Dios.

Sabiendo que la gente en el tiempo del fin estaría demasiado ocupada, Dios apartó 24 horas especiales cada semana para pasarlas con su pueblo, para conocerse mejor. Ha sido Él quien ha hecho esa cita divina con nosotros, así que no deberíamos faltar.

Éxodo 20:8-11 es el cuarto mandamiento de la ley de Dios. Al hacer del sábado uno de sus Diez Mandamientos, Dios demostró su extrema importancia. El versículo 10 lo llama “día es de reposo para Jehová tu Dios”.

Solamente el cuarto mandamiento comienza con la palabra “acuérdate” indicando que Dios sabía que la gente lo olvidaría. Tampoco podemos olvidar que quebrantar los Diez Mandamientos de Dios es pecado (1 Juan 3:4). Sin embargo, Jesús murió para salvar a Su pueblo de sus pecados; o de quebrantar la ley (Mateo 1:21).

Dios dice que el sábado es una señal o marca de Su poder como Creador y Redentor. En Apocalipsis 14:6-14, Dios da tres mensajes importantes que deben ser proclamados “a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Versículo 6).

El primer mensaje se encuentra en el versículo 7: “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”. Este llamado para volver a la verdadera adoración es una referencia extraída del cuarto mandamiento: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día” (Éxodo 20:11).

Jesús guardó el Sábado como día de descanso y adoración a Dios. No debemos olvidar que como cristianos, Jesús será siempre nuestro ejemplo (1 Pedro 2:21) para todo, incluyendo el guardar el sábado, que era Su costumbre.

Una “costumbre” es un hábito regular, no solamente algo que se hace algunas veces, sino de una manera recurrente. Y como cristianos debemos andar como Él anduvo (1 Juan 2:6).

Al igual que nuestro Señor Jesús, también era costumbre de Pablo y los apóstoles guardar el séptimo día sábado como día de adoración.
Aun después de la muerte de Jesús, ellos seguían reuniéndose todos los sábados para adorar a Dios, ya fuese que predicaran ante judíos que ya guardaban el sábado o ante gentiles que nunca habían adorado a Dios

El día que los Apóstoles guardaban aún después de la muerte de Jesús es el sábado y no el domingo, como muchas iglesias cristianas afirman sin fundamento Bíblico hoy en día.

Notemos que ellos se reunían en sábado para adorar tanto en las sinagogas de los judíos como con los gentiles. Si Jesús hubiese cambiado el día de descanso, de sábado a domingo, los apóstoles se hubiesen reunido ese día con los gentiles, ya que los gentiles no tenían la costumbre de adorar en sábado como los judíos.

Pero a pesar de esto no lo hicieron, ¿Por qué? Porque el sábado es el día de descanso y de adoración. Y ese era el día que ellos guardaron y enseñaron a todos los nuevos creyentes que entraban a la iglesia cristiana.

Jesús estaba prediciendo aquí la caída de Jerusalén, que Él sabía que ocurriría en el año 70 d.c. unos 40 años más tarde.

Él les sugirió a sus discípulos que oraran para que su huida de los ejércitos invasores no fuera en sábado. Es claro que Jesús esperaba que Su pueblo continuaría guardando el santo sábado por mucho tiempo después de Su muerte.

Estos versículos, obviamente se refieren a la iglesia del tiempo del fin, y cada pasaje establece claramente que la iglesia de Dios de los últimos días guardará sus mandamientos; los cuales, por supuesto, incluyen el cuarto mandamiento, el sábado.

La Biblia dice que todos los redimidos de todas las edades guardarán juntos el día de descanso, el sábado de Dios en el cielo y en la tierra nueva.

Como ya estudiamos en la lección titulada El Milenio, Dios va a crear cielos nuevos y una tierra nueva cuando todo el conflicto contra satanás termine. A este momento de la historia está haciendo referencia Isaías en este pasaje. Así que podemos tener la certeza que en la tierra nueva guardaremos el día de descanso, el Sábado junto a Dios por toda la eternidad.

Jesús fue crucificado el viernes (día de preparación), el día anterior al sábado (Marcos 15:42). Jesús descansó en la tumba en sábado, de acuerdo al mandamiento (Lucas 23:56), y resucitó el primer día: el día después del sábado (Marcos 16:1-16).

Los cristianos alrededor del mundo todavía celebran ese día como Domingo de la Resurrección, y la Biblia muestra claramente que el sábado era el día después del viernes y el día anterior al domingo. Así que es muy fácil ubicar ese día de la semana en cualquier calendario.

Justo antes que Dios escribiera con su dedo los Diez Mandamientos, tal como están expresados en Deuteronomio capítulo 5, advirtió solemnemente, “no añadiréis” ni “disminuiréis de ella” (Deuteronomio 4:2). Antes bien, deberían ser guardados exactamente como les habían sido dados.

Dios bendijo su sábado (Éxodo 20:11), y cuando Él bendice algo, es bendito para siempre (1 Crónicas 17:27). Dios dice “No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios” (Salmos 89:34). Algunos hombres mal encaminados, admiten que ellos cambiaron el santo sábado de Dios por el domingo. Pero Dios no aceptará enseñanzas humanas cuando ha dado la Biblia como nuestra guía.

Las horas del sábado comienzan a la puesta de sol del viernes, y finalizan a la puesta de sol del sábado.

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, Dios llama al sábado “el día del Señor”. También ordena que la gente sea advertida acerca de no cometer el pecado de pisotear el sábado de Dios (Isaías 58:1, 13).

Dios declara que su santo sábado es para todos (Isaías 56:2-7). La Biblia nunca se refiere al domingo como el día del Señor. Es simplemente uno de los seis días de trabajo de la semana. Eso es únicamente lo que siempre ha sido.

Cada uno de los Diez Mandamientos tiene un significado espiritual. Algunos cristianos legalistas se enfocan en la letra de la ley y descuidan el espíritu de la ley. Jesús desea que tengamos ambos para mantener un apropiado equilibrio.

La Biblia con frecuencia usa el término “descanso” para referirse a la salvación. En Hebreos 4:1, 4, 9, 10; se nos dice que aquellos que realmente han sido conducidos al “descanso” de la conversión y el nuevo nacimiento; guardarán el séptimo día, sábado, como un símbolo del descanso cristiano.


¿Ha sido cambiado el calendario?


El calendario fue cambiado una vez en octubre de 1582, pero no alteró el ciclo semanal. Diez fechas se omitieron en el calendario después del 04 de octubre 1582.

La fecha que hubiera sido viernes, 05 de octubre, se convirtió en viernes, 15 de octubre. El siguiente diagrama te ayudará a visualizar el cambio. Verás que no cambió el orden de los días de la semana.

El día de descanso no cambio

Vive tu fe

El día de descanso es una oportunidad para fortalecer nuestra comunión con Dios y olvidarnos de todas aquellas cosas terrenales que nos apartan de nuestro creador.
Es por este motivo que Jesús nos dio este hermoso regalo en la creación.

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