El Bautismo

El Bautismo

El bautismo es uno de los rituales con más significado en toda la Biblia, pero lastimosamente, ha sido degradado a solo una ceremonia de rociar unas gotas de agua.

Este cambio tan abrupto en la forma de hacer el bautismo, fue profetizado por el apóstol Juan en el libro de apocalipsis, y aun así, muchas iglesias siguen sin aceptar el verdadero significado de este ritual tan hermoso.

En esta lección estudiaremos todo lo que enseña la Biblia sobre el verdadero bautismo, su significado y lo importante que es para Jesús. Te invitamos a que siempre ores a Dios por sabiduría antes de estudiar Su Palabra.

Los evangelios comienzan y terminan con el tema del bautismo. Obviamente, esta es una enseñanza muy importante para Jesús.

18 Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

La ordenanza bíblica del bautismo simboliza la limpieza del pecado de una persona, así como también el nuevo nacimiento. (Ver lección: El sacrificio de Jesús)
Cuando la persona se sumerge en el agua es simbólicamente sepultada, y cuando sale del agua es simbólicamente resucitada.

Hoy en día hay por lo menos unas 15 ceremonias diferentes llamadas bautismo, pero de acuerdo a la Biblia, existe solamente un verdadero bautismo.

La palabra griega “baptizo” significa “sumergir”, “hundir”, o “zambullir”. Una persona no ha sido bautizada a menos que haya sido completamente sumergida o sepultada en el agua.
Esta palabra “baptizo” siempre es usada en la Biblia en referencia a la sagrada ordenanza del bautismo. Por el contrario, las palabras griegas para “rociar”, o “verter”, nunca son usadas.

Por lo tanto, si te bautizaron rociando o vertiendo unas gotas de agua sobre ti, en realidad nunca te bautizaron, solo te echaron un poco de agua encima.

Juan bautizó a Jesús por inmersión en el mismo río donde Naamán fue limpiado de su lepra. Notemos que estaban “en” el Jordán, y no en la rivera del río. Y además, Jesús “subió” del agua.

También Juan bautizaba en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas. Y la gente llegaba y se bautizaba

Los cristianos debemos seguir el ejemplo de Jesús (1 Pedro 2:21), quien fue bautizado por inmersión “porque así conviene que cumplamos toda justicia” Mateo 3:15.

El bautismo simboliza la muerte, sepultura y resurrección de Jesús. Primero hay una muerte al pecado, luego la sepultura en el agua de la antigua vida pecaminosa, y finalmente la resurrección a una nueva vida al salir del agua. El bautismo por inmersión se ajusta perfectamente a este simbolismo.

La vida de pecado perece, luego hay una breve suspensión de la respiración mientras que la persona que está siendo bautizada; es inclinada hacia atrás hasta que su cuerpo queda totalmente cubierto, o sepultado en el agua.
Entonces la persona es levantada del agua, tomando un gran respiro como un bebé recién nacido, para vivir una vida completamente nueva, simbolizando la resurrección.

Ninguna otra clase de bautismo corresponde adecuadamente a este simbolismo bíblico. Algunos dicen que guardan el domingo como santo en honor a la resurrección, pero esta práctica nunca es mencionada en la Biblia.

El bautismo es un mandato bíblico claro y esencial. Sin embargo, cuando el bautismo es imposible, como lo fue para el ladrón en la cruz, Jesús acredita Su propio bautismo a esa persona (Mateo 3:15).

El bautismo es como la ceremonia del matrimonio. La Biblia dice, “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre” (Isaías 54:5).

Como la mujer toma el nombre del marido en el matrimonio, así los cristianos toman el nombre de Cristo, de allí en adelante son llamados cristianos. Ambas ceremonias deben basarse en el amor y en el compromiso para que sean significativas. El bautismo es tan esencial para la vida cristiana, como lo es una boda para un matrimonio.

Pedro siguió este mandato, cuando en el día del Pentecostés dijo a los presentes, “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo” (Hechos 2:38).

Un bebe no puede cumplir con ninguno de los pasos aquí mencionados, por consiguiente, no es bíblico bautizar un niño.
Solo hasta que somos suficientemente grandes como para poder comprender las buenas nuevas del evangelio, es que podemos tomar este tipo de decisiones.

El bautismo por inmersión fue la única forma de bautismo practicada durante los tiempos bíblicos y por siglos después de la cruz. Más tarde, hombres descaminados introdujeron otras formas de bautismo por razones de conveniencia.
Como resultado, el bautismo fue puesto a un lado y su rico significado simbólico fue oscurecido.


¡No! Notemos que cuando Pedro estaba predicando (Hechos 10:44-48), el Espíritu Santo cayó sobre todos los que estaban escuchando, muchos de los cuales no habían sido bautizados.
Y aunque ya habían recibido el bautismo del Espíritu Santo, Pedro igualmente insistió en bautizarlos en agua.


Un día cuando Pablo estaba predicando en Éfeso, encontró a 12 hombres que habían sido bautizados por Juan el Bautista, pero que nunca habían escuchado acerca del Espíritu Santo. Así que al recibir esta importante nueva luz, fueron rebautizados.

Igualmente, si una persona ha perdido su experiencia cristiana completamente, debe ser rebautizada al regresar al Señor. El rebautismo es también apropiado si una persona no ha sido bautizada por el método bíblico.

Las Escrituras no se equivocan. Todo el pueblo de Dios es llamado a un solo cuerpo, lo cual es la iglesia, y entramos a la iglesia, a través del bautismo.
Después de un nacimiento, un bebé debe ser colocado en el ámbito de una familia para su protección y crecimiento. De la misma manera, al bautizarnos debemos hacer parte de la iglesia de Cristo

El deseo de Dios para nuestras vidas es que alcancemos la vida eterna, por lo tanto, cuando rechazamos Su llamado a seguirlo y pertenecer a Su iglesia, estamos rechazando directamente los propósitos de Dios para nuestras vidas.

Cuando un hijo de Dios se arrepiente de sus pecados y es bautizado, Él se complace. Y con Él, se complace también todo el cielo

El bautismo modelo


Jesús no fue bautizado porque necesitara limpieza del pecado, Él era sin pecado (1 Pedro 2:22). Esta es la razón por lo cual Juan el Bautista estaba perplejo cuando Jesús vino al Río Jordán, pidiendo ser bautizado por él.

Pero Juan se le oponía, diciendo:
Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú acudes a mí?

Entonces ¿por qué fue bautizado Jesús? Hay tres razones principales.

En primer lugar, Jesús fue bautizado en el nombre de aquellos que no pueden ser ellos mismos bautizados. A veces, cuando las personas aceptan al Señor en la cárcel o en un hospital, las circunstancias no les permite ser bautizados.
Por esta razón, Jesús les da crédito por medio de Su bautismo. El ladrón en la cruz fue un ejemplo (Lucas 23:43).

En segundo lugar, Jesús fue bautizado como un ejemplo, para que sigamos sus pasos (1 Pedro 2:21).

Y en tercer lugar, Jesús fue bautizado para que podamos, por medio del estudio de Su experiencia, saber qué esperar por medio de la fe.

Vive tu fe

Dios ha hecho todo por nuestra salvación, sin embargo, muchas personas siguen sin aceptar su poder y su sacrificio por nosotros. Quiero invitarte, después de haber estudiado esta lección a que medites en tu vida, y tomes la decisión de entregar todo lo que eres a Jesús, nuestro amante salvador.

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